
Una nueva etapa para el Boletín Minero
marzo 17, 2026
SONAMI presenta panorama minero y advierte desafíos estructurales para impulsar el dinamismo del sector
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SONAMI presenta panorama minero y advierte desafíos estructurales para impulsar el dinamismo del sector
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Por Carolina Vásquez, gerente general de SONAMI
Hoy la minería chilena emplea a más de 35.000 mujeres entre trabajadoras propias y contratistas. Más allá de la cifra, lo relevante es la tendencia: una industria que ha ampliado su base de talento y que aún tiene espacio significativo para seguir creciendo.
Hace una década, la participación femenina en la mediana y gran minería bordeaba el 9%. De acuerdo con el informe sectorial de SONAMI de 2024, hoy alcanza el 17% en dotación propia y supera el 19% al considerar contratistas, consolidando un desarrollo sostenido en el tiempo.
A nivel país, el INE estima más de 43.000 mujeres ocupadas en explotación de minas y canteras, el doble que hace diez años. En la gran minería, cifras de la Alianza CCM-Eleva muestran que la participación femenina llega al 24% en dotación propia, equivalente a más de 12 mil trabajadoras. Además, cerca de la mitad de las nuevas contrataciones en los últimos años han sido mujeres, lo que confirma que no se trata de un fenómeno puntual, sino de una transformación estructural.
Los avances también se reflejan en espacios de decisión. Según análisis de SONAMI, la participación de la mujer en la alta dirección alcanzó cerca de 21% en 2023, con presencia creciente en directorios y cargos ejecutivos. Diversificar el liderazgo no solo es un avance en equidad, sino también una ventaja competitiva: mejora la toma de decisiones, fortalece la gestión y aumenta la capacidad de adaptación en un entorno cada vez más exigente.
Esta transformación ocurre en paralelo a una minería más tecnológica, más sostenible y más integrada a sus territorios. La diversidad de miradas -en terreno, en operaciones, en innovación y en gestión- permite responder con mayor agilidad a los desafíos productivos, sociales y ambientales del sector.
El desafío ahora es claro: consolidar lo avanzado y acelerar el paso. En un contexto en que Chile proyecta una cartera de inversiones mineras superior a los US$90 mil millones y enfrenta la necesidad de recuperar dinamismo productivo, el desarrollo del talento será un factor diferenciador.
La minería de hoy y del futuro se construye con más capacidades, más tecnología y, sobre todo, con más personas. Incorporar plenamente el talento femenino no es solo una señal de progreso, es una condición para el crecimiento sostenible del sector y del país.
