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marzo 19, 2026La compañía avanza en el proyecto Transición a Extracción Directa (TED), una iniciativa que busca aumentar la eficiencia en la recuperación de litio desde salmueras y reducir la extracción neta de este recurso en el salar.
Con más de cuatro décadas de presencia en Chile, Albemarle es uno de los principales productores de litio del mundo y desarrolla parte de sus operaciones en el Salar de Atacama, en la Región de Antofagasta. La compañía produce litio a partir de salmuera en uno de los depósitos más relevantes del planeta para este mineral, clave para el desarrollo de baterías, electromovilidad y almacenamiento energético.
En ese contexto, la empresa avanza en el proyecto Transición a Extracción Directa (TED), iniciativa que busca incorporar tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE) para mejorar la eficiencia del proceso productivo. El pilotaje realizado en la planta La Negra validó recuperaciones superiores al 94% tras más de un año de operación, resultado de más de una década de investigación y desarrollo.

Ignacio Toro, crédito: Albemarle
“En ese sentido, y de manera simple, obtendremos el mismo litio con menos extracción de salmuera”, explica Ignacio Toro, gerente de Medioambiente de Albemarle, al referirse a los principios que guían esta transición tecnológica en el Salar de Atacama.
La transición hacia un nuevo modelo
La incorporación de tecnologías de extracción directa representa uno de los cambios más relevantes en la evolución reciente de la industria del litio. En el caso del proyecto TED, la empresa busca avanzar hacia un proceso que permita aumentar la recuperación del mineral, optimizar el uso de recursos y reducir la extracción neta de salmuera en este salar, explica Toro.
– ¿Cómo funciona la tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE) y en qué se diferencia del método tradicional de evaporación en el Salar de Atacama?
La tecnología que estamos impulsando en el Proyecto TED, opera en un circuito semi-cerrado. La salmuera extraída pasa por columnas tubulares que retienen el litio y generan dos corrientes: una solución concentrada en litio y una salmuera sin litio que equivale aproximadamente al 90% del volumen original, la cual reincorporamos al salar.
Este proceso nos permite capturar más del 90% del litio contenido en la salmuera mediante un procedimiento físico, sin adición de químicos. A diferencia del modelo tradicional basado en pozas de evaporación —que ha sido clave para el desarrollo histórico de la industria— DLE nos permite recuperar litio de manera más rápida y eficiente, junto con la posibilidad de reincorporar la salmuera sin componentes ajenos. En ese sentido, y de manera simple, obtendremos el mismo litio con menos extracción de salmuera.
– ¿Qué permitió alcanzar recuperaciones superiores al 94% durante más de un año de validación del piloto en La Negra?
Los rendimientos validados en el pilotaje son el resultado de un trabajo previo y riguroso de investigación y desarrollo durante más de diez años. Este trabajo ha sido realizado mayoritariamente por ingenieros chilenos en la Región de Antofagasta.
Las etapas iniciales permitieron estudiar configuraciones específicas orientadas a maximizar la recuperación de litio en la salmuera del Salar de Atacama. Luego, el pilotaje en La Negra nos permitió corroborar y optimizar esa configuración en condiciones operacionales reales, aplicando métodos que reprodujeron consistentemente los resultados esperados. Lo más relevante es que logramos validar una extracción directa predecible y reproducible, ajustada a las características particulares de la salmuera del Salar de Atacama.
Gracias al proceso DLE, logramos el aumento de eficiencia, permitiendo capturar una proporción significativamente mayor del litio presente en la salmuera. En la práctica, retenemos el litio en columnas especializadas, generamos una corriente rica en este mineral y reincorporamos cerca del 90% del volumen original de la salmuera, manteniendo su composición dentro de rangos similares a los originales, salvo por el litio, que representa cerca del 0,15% del total. Esta reincorporación se realiza por gravedad, sin presiones artificiales y de manera controlada en diversos puntos.
El objetivo de la reincorporación es reducir progresivamente la extracción neta de salmuera, contribuyendo de esta forma a minimizar los descensos en los niveles de salmuera y agua subterránea.
– En términos ambientales y operacionales, ¿cuáles son las principales ventajas de la DLE frente al modelo actual?
Desde el punto de vista ambiental y operacional, vemos varias ventajas relevantes: mayor eficiencia productiva; reducción del bombeo neto gracias a la reincorporación de aproximadamente el 90% de la salmuera; un proceso de reincorporación por gravedad y sin componentes ajenos; menor uso del espacio, ya que las líneas productivas de DLE operan en estructuras cerradas y ocupan significativamente menos superficie que las pozas tradicionales; además de un sistema robusto de monitoreo en tiempo real de caudales, niveles y química, con enfoque participativo. Además, el proyecto TED contempla una recuperación significativa de agua industrial, superior al 80%.
– ¿Qué desafíos técnicos o regulatorios quedan por delante antes de la puesta en marcha de la planta comercial?
Nuestro próximo hito relevante es el ingreso del proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental durante el primer trimestre de 2026, mediante un Estudio de Impacto Ambiental como modificación de una resolución de calificación ambiental vigente.
También estamos considerando la actualización de instrumentos de seguimiento y alerta, así como el desarrollo de infraestructura crítica, incluida una línea de transmisión eléctrica de 220 kV. La construcción de la planta comercial está proyectada de manera gradual.

Crédito: Albemarle
– Albemarle realizó un proceso de Participación Ciudadana Temprana. ¿Qué inquietudes recogieron de las comunidades y cómo se están incorporando en el diseño del proyecto?
En la Participación Ciudadana Temprana se abordaron temas como los compromisos en materia de contratación local durante las fases de construcción y operación del proyecto, así como el origen de las fuentes de agua fresca requeridas para el proceso de extracción directa de litio.
Durante las distintas fases del proyecto se espera generar un promedio de 300 empleos adicionales, que se suman a los 400–450 puestos permanentes actuales, priorizando la contratación local y el desarrollo de programas de formación técnica y monitoreo participativo.
En relación con el uso de agua fresca, la compañía ha asumido el compromiso de no utilizar agua proveniente de la cuenca del Salar de Atacama, en línea con el cuidado de un territorio con alta escasez hídrica.
Estos aspectos están siendo considerados en el diseño del proyecto, incorporando un fuerte foco en empleo, desarrollo local y gestión responsable de los recursos, junto con la entrega de información técnica clara sobre las fuentes de abastecimiento y los mecanismos de recuperación de agua contemplados.
– ¿Cómo proyecta Albemarle que esta transición tecnológica fortalezca la sostenibilidad y la licencia social para operar en el Salar de Atacama?
Como un paso relevante hacia una operación más eficiente y con menor extracción neta de salmuera, acompañada de un monitoreo robusto y participativo que permita trazabilidad y ajustes continuos.
Además, mantenemos un acuerdo con el Consejo de Pueblos Atacameños y sus 18 comunidades, firmado hace ya 10 años, que contempla un aporte del 3,5% de las ventas, junto con la promoción de empleo local y encadenamientos productivos. La implementación modular del proyecto nos permitirá incorporar aprendizajes operacionales y ambientales de manera progresiva, fortaleciendo así la sostenibilidad de largo plazo y nuestra relación con el territorio.


