
El futuro de la minería será intensamente tecnológico y la innovación está en el centro de nuestra estrategia
marzo 25, 2026Desde la pequeña hasta la gran minería, estas trabajadoras han construido trayectoria, experiencia y liderazgo en una industria competitiva y desafiante. Sus historias revelan el valor de su oficio, la fuerza de sus recorridos y el aporte decisivo que hacen cada día para agregar valor al mundo minero.
Pequeña Minería
La fuerza de Pilar Osorio
Cuando otros presentan a Pilar Osorio, resaltan el gran trabajo que realiza. Cuentan que ella opera una planta propia que tiene una capacidad permitida de 4.900 toneladas de mineral por mes y en la que se hacen concentrados de oro y cobre. “Esto es ser una empresaria grande en este segmento”, destacan. Y claro que es así.
Algo que ha logrado gracias a su trabajo, constancia y valentía. Ella misma se define como una mujer con “fuerza y corazón para lograr sus objetivos». Cualidades de las que se siente muy orgullosa, porque le han permitido sostenerse en el mundo de la minería haciendo que sea lo más importante, algo que reconoce que es difícil.
Desde que Pilar llegó al mundo sus padres trabajaban en la minería. De hecho, vivió por casi 30 años en Michilla, donde su papá era pirquinero y su mamá daba alimento a los mineros.
Como cuenta Pilar con mucha pasión, “la vida me mandó a estar ligada en este mundo de la tierra. (…) Crecí en campamentos sin luz, sin agua potable, pero con un amor gigante al entorno y a la minería”.
A la cabeza de la Sociedad Minera Marion Spa, Pilar lleva un día a día muy sacrificado dado que trabaja 24/7. “Es estar disponible para trabajar no solo en la planta, también en las minas que producimos para abastecer la planta”, cuenta. Y añade, “en resumen, 24 horas al día disponible para mi trabajo, mi pasión”.
Aunque es realista al momento de referirse a su trabajo comentando que lo ama, pero que tiene de dulce y de agraz y que aún faltan muchas cosas en la pequeña minería, como por ejemplo mejores leyes, mayor apoyo desde la gran minería y mayor ayuda a los mineros que sufren silicosis. Enfatizando que “por sobre todo, falta amar de verdad a la minería porque es el sustento del país”.
“Falta amar de verdad a la minería porque es el sustento del país”
Isabel Collado, en la búsqueda de soluciones para la pequeña minería
Presidenta de la Asociación Minera de Pequeños Productores de la Provincia de Huasco de Vallenar, Isabel Collado ha seguido los pasos de su padre Raúl del Carmen Collado, quien antes que ella, dirigió la misma agrupación hasta su muerte en 2004.
Y de hecho, este oficio lo aprendió de su papá. Isabel está inserta en el ecosistema minero desde muy jóven, cuando en los años 80 su padre se adjudicó una mina en la que sacaba oro grueso y trapicheaba, funciones en las que la mayoría de las veces, ella y su hermano lo acompañaban, aunque ella era la que iba más.
Desde hace 22 años a la cabeza de este gremio, Isabel se ha convertido en un puente entre los mineros e instituciones como Enami o el mismo Ministerio de Minería, ya que Collado tiene como misión apoyar a los socios y gestionar sus proyectos para que sean beneficiados. Algo que reconoce que no es fácil, porque cuesta comunicarse con ellos, debido a que en las minas no hay señal y además, muchos de ellos no saben los trámites que tienen que hacer.
Algo que, como describe, “las nuevas leyes no facilitan”, porque como dice, “tienen más requisitos. Se entienden los requisitos medioambientales y de biodiversidad, pero muchos pequeños mineros deciden mejor no postular porque ven más trabas que soluciones”.
A pesar de las dificultades, la perseverancia y el apañe de Isabel hacen que, como ella misma reconoce, no descanse hasta que se logre el objetivo. Cualidad que va en directo beneficio de sus socios porque según confiesa, “me siento satisfecha cuando ayudo a alguien”.
Collado tiene como misión apoyar a los socios y gestionar
sus proyectos para que sean beneficiados.
Mediana Minería
Camila Reszczynski, “hacer que las cosas pasen”
La ingeniera civil industrial con mención en minería de la Universidad Católica, y MBA de la misma casa de estudios, trabaja hace más de 10 años relacionada al supply chain, realizando un trabajo que no solo sostiene la operación, sino que también impulsa el empleo y el desarrollo de productos y procesos en el país.
Hace poco más de un año, Camila trabaja en Minera San Gerónimo, una de las pocas minas del mundo que tiene producto final y comercializable que es el sulfato de cobre, con el que generan productos para el agro, fertilizante y alimento para animales.
Aquí, Camila se desempeña como Gerente de Abastecimiento y ella misma destacó en una entrevista sobre el área en la que trabaja, que “es muy entretenida y desafiante”. Agregando que “es el engranaje que hace funcionar la parte de suministros, procesos, personas y operación, generando una sincronización dinámica”. Eso sí advierte que hay que ser flexibles y tener capacidad para reaccionar rápido.
Reconocida hace pocos meses dentro de los 50 Supply Chain más influyentes de Chile por América Minera, como parte de un homenaje que realizaron a “líderes que, con su visión, talento y compromiso, están transformando la cadena de suministro y elevando los estándares de la industria a nivel nacional e internacional”, como ellos mismos destacan, Camila ha desarrollado su carrera desde la excelencia. Con orgullo cuenta que el año 2025, cuando realizó su MBA, fue reconocida con el premio de Excelencia Académica.
Camila no se pierde en nombrar lo que más le gusta de su trabajo y lo destaca así: “hacer que las cosas pasen”.
“Trabajo en un área que es el engranaje que hace funcionar la parte de suministros, procesos, personas y operación, generando una sincronización dinámica”.
Maritza Baeza y vivir la minería
Cuando le preguntamos a Maritza si su trabajo es difícil, ella responde “difícil es una palabra que uso poco, prefiero decir que es desafiante y profundamente gratificante. Ser Gerente General en una compañía de mediana minería significa que estás en las decisiones estratégicas, en la operación, en los problemas del día a día, en la gente. Es un trabajo que exige presencia real, resiliencia, criterio rápido y mucha adaptabilidad”.
La Ingeniería Civil Química de la Universidad de Santiago (USACH), cuenta que tuvo un antes y un después en su vida cuando entró a hacer una práctica a la División El Salvador de Codelco. Se cautivó a tal punto, que al día de hoy lleva 27 años trabajando en el mundo minero “y sigo sintiendo la misma atracción que sentí la primera vez. La minería te atrapa, tiene algo que no se explica del todo bien con palabras, tienes que vivirlo”, afirma.
Relacionada al mundo de la minería desde pequeña porque su papá fue chofer en Minera El Indio, Maritza agradece que su familia le haya inculcado “que la minería es un mundo serio, que exige compromiso real y que todos debemos respetar”.
Como Gerenta General de Compañía Minera Cerro Negro S.A en la mediana minería, Maritza conoce desde adentro lo que le hace falta a este eslabon del ecosistema. “Creo que falta visibilidad”, expresa”, “la mediana minería es un pilar fundamental para Chile y muchas veces pasa completamente desapercibida frente a la gran minería. Eso es una injusticia, porque el esfuerzo que hay detrás es enorme”. Añade que “falta también más apoyo concreto en materia de un marco normativo para la mediana minería, acceso a financiamiento y a tecnología. La mediana minería está sujeta a la normativa ambiental y sectorial aplicable a la gran minería”.
Perseverante y resiliente, así se define ella. Características que ella dice “las he ganado con la experiencia”. Y enfatiza: “Construí mi carrera desde cero en un mundo que históricamente no estaba pensado para mujeres, y acá estoy, conduciendo una compañía minera. Eso no se logra sin real perseverancia”.
Maritza agradece estar vinculada a la minería y ligada a la mediana minería, porque entre muchas otras cosas, “he aprendido que liderar es, sobre todo, escuchar y esto siempre ha sido un desafío para mí. Durante años creí que liderar era tener las respuestas. Con el tiempo entendí que es más importante hacer las preguntas correctas, y que los equipos bien estructurados valen más que cualquier tecnología o estrategia”.
“La minería te atrapa, tiene algo que no se explica del
todo con palabras, tienes que vivirlo”.
Gran Minería
El camino que sigue abriendo Brenda Quisberth
Brenda Quisberth se enamoró de la minería cuando estaba en el liceo estudiando técnico en enfermería. Su sueño era llegar a la universidad, pero lo veía muy lejano. Su mamá ganaba menos del sueldo mínimo y las posibilidades se veían lejanas. Gracias a su buen rendimiento, le dieron una beca para hacer un curso de maquinaria pesada y se enamoró de la minería. “Así comenzó mi historia, titulándome finalmente como Ingeniera Civil de Minas en la Universidad Arturo Prat”, cuenta ella.
Hoy Brenda trabaja en el Centro de Operaciones Integradas (IOC), de Teck Quebrada Blanca, específicamente en la gestión, control y monitoreo en tiempo real de camiones autónomos (AMT) y equipos de apoyo que trabajan en faena.
Lugar al que llegó con mucha perseverancia y fe. Como ella se define: “Soy una mujer de fe, fuerte, valiente y perseverante, con el coraje para seguir adelante pese a las adversidades y dificultades que se presenten en el camino, siguiendo el gran ejemplo de mi madre. Soy una persona con iniciativa, que hace las cosas de corazón y siempre dispuesta a servir y ayudar a los demás”, indica.
Y este es el sello que Brenda deja por donde pasa. No por nada en 2024 fue reconocida dentro las 100 mujeres líderes de Women Mining Chile, por sus logros y capacidad de superar dificultades. Al respecto, dijo en una entrevista: “Me siento muy feliz de poder ser reconocida como una mujer inspiradora en la minería chilena, eso me motiva a seguir abriendo espacios y dejando mi semilla plantada en el camino, para que muchas más puedan ser reconocidas y valoradas por su potencial, su esencia y su motivación de seguir adelante en pro de una minería más diversa, rompiendo brechas y estereotipos”.
“Seguir abriendo espacios y dejando mi semilla plantada en el camino, para que muchas más puedan ser reconocidas y valoradas y tengan la motivación de seguir adelante en pro de una minería más diversa, rompiendo brechas y estereotipos”.




