
ENAMI: el punto de partida para reactivar la pequeña minería
abril 30, 2026
Pequeña minería: el sostén silencioso de los territorios que hoy exige modernización
abril 30, 2026A pesar de las turbulencias internacionales, la demanda por cobre y minerales críticos no solo se mantiene alta -impulsada por la transición energética y la nueva economía digital- sino que proyecta un crecimiento sostenido en el tiempo. El mundo necesita más minerales y Chile tiene todo para ser un actor protagónico, aun en este escenario.
Y, sin embargo, como ya hemos comentado, vivimos una paradoja evidente: una demanda en alza y precios en niveles históricos, pero producción en dos décadas prácticamente estancada. Este desajuste es, al mismo tiempo, una alerta y una oportunidad.
En paralelo, ha tomado fuerza una aspiración legítima: avanzar hacia una mayor industrialización de nuestros recursos, capturando más valor y sofisticando nuestra matriz productiva. Es un camino necesario, pero exige una base sólida.
La pregunta es simple: ¿podemos dar ese salto si aún no aseguramos un crecimiento sostenido de nuestra producción minera?
Más que una limitación, este es un punto de partida claro. Chile cuenta con ventajas que pocos países tienen: recursos de clase mundial, experiencia acumulada y una institucionalidad que, bien fortalecida, puede volver a ser un estándar internacional.
El desafío hoy es recuperar dinamismo. Sabemos dónde están los nudos: procesos largos para autorizar proyectos, incertidumbre regulatoria y pérdida de competitividad relativa. Pero también sabemos cómo abordarlos. Existe diagnóstico, propuestas concretas y una creciente conciencia de qué se requiere para avanzar con decisión.
Si logramos modernizar los permisos y fortalecer la institucionalidad, junto con recuperar competitividad tributaria, Chile no solo podría retomar su senda de crecimiento, sino también proyectarse hacia etapas de mayor valor agregado.
Ahí es donde la conversación sobre industrialización cobra verdadero sentido. No como una aspiración aislada, sino como una evolución natural a partir de un sector minero que vuelve a expandirse, innovar y liderar.
El orden importa. Primero debemos consolidarnos como un proveedor minero confiable, capaz de responder a la demanda global con estabilidad y eficiencia. Desde esa base, el salto hacia una minería más sofisticada no solo es posible, sino inevitable.
Chile tiene la oportunidad, las capacidades y el momento a su favor. Primero correr, y esta vez, hacerlo bien, para después saltar más y más alto.




