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septiembre 3, 2026Con cinco Sellos de Cuantificación HuellaChile, la compañía certificó sus operaciones y la huella de carbono de sus productos finales. Su experiencia entrega claves para avanzar en trazabilidad, gestión ambiental y reducción de emisiones.
Con la exigencia por parte de los mercados y cadenas de suministro por lograr una mayor trazabilidad ambiental, Compañía Minera San Gerónimo (CMSG) dio un paso estratégico para la mediana minería chilena al obtener cinco Sellos de Cuantificación HuellaChile del Ministerio del Medio Ambiente, reconocimiento que certifica la medición y reporte de emisiones de gases de efecto invernadero bajo estándares internacionales.
El hito considera dos dimensiones. A nivel organizacional, fueron certificadas sus unidades Talcuna y Lambert, bajo la norma ISO 14064/1. A nivel de producto, la compañía cuantificó la huella de carbono de concentrado de cobre, concentrado de hierro, CopperFull Feedgrade y Agrocopper, bajo la norma NCh-ISO 14067:2019.
Para San Gerónimo, el logro forma parte de una estrategia de minería responsable construida sobre los pilares de descarbonización, gestión hídrica, economía circular, apoyo a comunidades y digitalización. Desde esa mirada, medir la huella de carbono permite levantar información verificable para mejorar la gestión y avanzar en operaciones más eficientes.
Sergio Fuente-Alba Franco, superintendente de Innovación y Tecnología de San Gerónimo, explica que el primer factor clave fue contar con un compromiso institucional para integrar la sostenibilidad en la gestión. Ese respaldo permitió que la medición no se entendiera como un ejercicio aislado, sino como parte de un proceso de mejora organizacional.
“Antes de contar con recursos técnicos o procedimientos específicos, una condición clave fue establecer el compromiso institucional de integrar la sostenibilidad en la gestión”, describe. En una primera etapa, agrega, fue fundamental el liderazgo de las áreas para coordinar equipos, buscar información y generar conciencia interna sobre la relevancia del proceso.
Uno de los principales aprendizajes es que esta experiencia puede ser replicada por otras compañías de la mediana minería. No se requieren sistemas altamente sofisticados para partir. Lo indispensable es contar con respaldo de la alta dirección, equipos responsables definidos, colaboración de las áreas que generan información y compromiso con la calidad de los datos.
En términos prácticos, la recomendación de San Gerónimo es definir los límites de la cuantificación, identificar fuentes de emisión, establecer quién administrará la información y diseñar mecanismos de trazabilidad desde el inicio. También advierten sobre errores frecuentes como centralizar todo en una sola persona, usar antecedentes sin respaldo verificable o intentar abarcar demasiadas fuentes sin datos confiables.
“La primera cuantificación es una etapa de diagnóstico y aprendizaje”, plantea Fuente-Alba. Por eso, más que mirar la certificación como un punto de llegada, la compañía la entiende como parte de un ciclo de mejora continua.
El desafío fue mayor al avanzar desde la medición organizacional hacia la huella de carbono por producto. Para construir esa trazabilidad, CMSG coordinó a los equipos técnicos, levantó información de los procesos productivos y, mediante inspecciones en terreno, validó entradas como combustibles, electricidad e insumos, y salidas como productos, coproductos, residuos y emisiones.
Con esos antecedentes se elaboraron diagramas de flujo del sistema completo y se estructuró una herramienta interna de cálculo alineada con la metodología de HuellaChile, la norma NCh-ISO 14067 y el estándar GHG Protocol de Producto.
El resultado va más allá de obtener una cifra de emisiones por tonelada. La medición permite evaluar proveedores e insumos críticos incorporando el impacto ambiental como criterio de decisión, detectar oportunidades de eficiencia en el consumo hídrico y energético por proceso, y monitorear anualmente la evolución de las emisiones.
En la práctica, San Gerónimo transformó la cuantificación de huella de carbono en una herramienta de gestión. Para la mediana minería, el hito abre una ruta posible para que más empresas comiencen a medir, comparar y gestionar su desempeño ambiental con datos verificables.




