
Siete debates que marcaron la Cumbre de la Minería 2026
septiembre 3, 2026
Más minería, no menos concesiones Jorge Riesco Presidente de SONAMI
septiembre 3, 2026La primera Cumbre de la Minería SONAMI 2026 dejó una señal que trasciende ampliamente la realización de un nuevo encuentro gremial: la minería chilena está disponible para asumir un papel protagónico en el próximo ciclo de crecimiento del país.
Más de 1.500 personas, autoridades nacionales y regionales, representantes gubernamentales de más de 15 países, ejecutivos, expertos, proveedores y representantes de la pequeña, mediana y gran minería se dieron cita para abordar, con una mirada común, los desafíos y oportunidades que enfrenta nuestra industria. La apertura fue encabezada por el Presidente de la República, José Antonio Kast; el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas; y el presidente de SONAMI, Jorge Riesco, contando también con la participación de los gobernadores de Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo, las principales zonas mineras de Chile.
Pero el verdadero valor de la Cumbre no está en sus cifras ni en haber reunido a buena parte del ecosistema minero. Está en haber puesto como hito en una misma conversación los temas que definirán la capacidad del país para aprovechar su condición minera: inversión, certeza regulatoria, exploración, productividad, innovación, minerales críticos, capital humano, desarrollo territorial y sostenibilidad.
La demanda mundial por minerales estratégicos abre una oportunidad extraordinaria para Chile, pero esa oportunidad no está asegurada. Tenemos recursos, conocimiento y una industria capaz de responder; ahora necesitamos generar las condiciones para transformar ese potencial en proyectos, producción, empleo, proveedores, innovación y mayor bienestar para las regiones.
Ese desafío exige una mirada que supere las divisiones entre pequeña, mediana y gran minería. Cada segmento enfrenta realidades distintas, pero todos forman parte de una misma cadena de valor y contribuyen al desarrollo nacional. La Cumbre permitió precisamente visibilizar esa diversidad y, al mismo tiempo, identificar una agenda compartida.
También dejó una convicción: el desarrollo minero no puede construirse de espaldas a los territorios. La relación con las comunidades, las autoridades regionales y el mundo académico debe ser parte de la estrategia de una minería moderna. La competitividad de la industria y la legitimidad de sus proyectos están cada vez más vinculadas.
Por eso, el diálogo público-privado no puede agotarse en una jornada. Debe traducirse en acciones, decisiones y resultados. La simplificación y certeza regulatoria, el impulso a la exploración y a nuevos proyectos, el fortalecimiento de la pequeña y mediana minería, la incorporación de nuevas tecnologías y la formación de las nuevas generaciones son parte de una agenda que debemos seguir construyendo.
Y en SONAMI lo saben y asumen esa responsabilidad. Ser un espacio de encuentro, representar la diversidad de nuestra minería y contribuir, desde una visión gremial integral y de país, a construir las condiciones para que Chile vuelva a crecer con su minería.
La Cumbre terminó, pero la conversación recién comienza. El desafío ahora es transformar las ideas compartidas en una hoja de ruta que permita que la minería vuelva a desplegar todo su potencial. Porque cuando la minería crece con responsabilidad, innovación, inclusión y compromiso con sus territorios, no solo crece una industria: crece Chile.
Por eso, la minería es la fuerza que mueve a Chile. como Chile.




