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julio 3, 2026Del 10 al 20 de julio, más de 300 mil peregrinos y más de 200 bailes religiosos llegan a La Tirana, en la comuna de Pozo Almonte, para reencontrarse con la Virgen del Carmen, “la Chinita”, en una de las expresiones de religiosidad popular más importantes de Chile.
En julio, el pequeño poblado de La Tirana se llena de tambores, lakitas, bronces y danzas. Promesantes y familias de todo el Norte Grande llegan para cumplir mandas, agradecer y reencontrarse con la Virgen del Carmen, cariñosamente llamada “la Chinita” por las comunidades del Norte Grande.
Para el rector del Santuario de La Tirana, Padre Eduardo Parraguez, la celebración hunde sus raíces en la historia de Tarapacá, cuando estas tierras aún pertenecían al sur del Perú. Con la primera ermita levantada por Fray Antonio Rondón comenzó una devoción que acompañó a las familias pampinas y que se extendió por todo el norte con la migración tras el cierre de las oficinas salitreras.
“Es el encuentro del pueblo con su Madre. Es el encuentro de Dios con su pueblo y del pueblo con su Dios. Ella acoge a cada uno de sus hijos con sus necesidades y preocupaciones; representa hoy volver a encontrarnos con Dios en la Virgen Santa”, precisa.
El sacerdote agrega que esa dimensión espiritual distingue a La Tirana de cualquier otra celebración. “Aquí no hay lugar para el carnaval. Nuestra danza es ritual y nuestros trajes son sagrados porque son una ofrenda para Dios. Hay que saber cuidar esta fiesta para seguir transmitiéndola a las futuras generaciones”.
Para Gilda Soto, coordinadora de la Comunidad Custodia del Santuario, la festividad trasciende los diez días de celebración y forma parte de la identidad de quienes habitan el Norte Grande. “Para las comunidades del norte, la fiesta de La Tirana es la vida. Las personas trabajan para venir a la fiesta. Dedican su tiempo, su esfuerzo y su economía para poder estar presentes. Familias enteras organizan su vida en torno a la Virgen del Carmen”.
La coordinadora añade que miles de personas llegan impulsadas por un mismo propósito: “Vienen con un mismo objetivo, a encontrarse con la Virgen del Carmen, a vivir su fiesta. Es un lugar donde se unen la tradición, la cultura, la fe y también las vidas de las personas, porque La Tirana es un lugar de encuentro”.




