
SONAMI aborda con ministros de Estado el desarrollo territorial a través del estudio de distritos mineros
septiembre 3, 2026
SONAMI y Universidad Mayor estrechan vínculos entre formación y minería
septiembre 3, 2026Con una cartera minera de US$104.549 millones para 2025-2034, la mayor en más de una década, la vicepresidenta ejecutiva (s) de Cochilco, Claudia Rodríguez, analiza las perspectivas de inversión y producción y las oportunidades que abre el crecimiento de la demanda global.
La cartera de proyectos mineros de Chile alcanzó su mayor nivel en más de una década. Según Cochilco, las iniciativas previstas para el período 2025-2034 suman US$104.549 millones, un 25,7% más que en la medición anterior. Y el cobre continúa liderando, con el 89,8% de la inversión, aunque también se observa una mayor presencia de proyectos asociados al litio, hierro y otros minerales.
Estas inversiones coinciden con perspectivas de una demanda creciente de cobre, impulsada por la electrificación, las energías renovables y el desarrollo de infraestructura digital, mientras la oferta enfrenta restricciones para responder al mismo ritmo. En entrevista con Boletín Minero, la VPE (s) de Cochilco, Claudia Rodríguez, aborda las tendencias que están configurando la cartera de proyectos y los factores que serán determinantes para que Chile pueda traducir este potencial de inversión en mayor producción, temáticas que la especialista abordó durante su presentación en la Cumbre de la Minería 2026.
-Al analizar la composición de la cartera de proyectos de nuestro país, ¿qué cambios se observan en términos de minerales, tipo de proyectos y regiones donde se concentra la inversión?
El cobre mantiene un claro predominio, con el 89,8% de la inversión total y su mayor monto desde la cartera 2016-2025. Sin embargo, se observa una diversificación gradual, con proyectos de litio, hierro y otros minerales estratégicos. Por tipo de iniciativa, el 81% de la inversión se destina a reposición y expansión de operaciones existentes, mientras los proyectos nuevos representan el 19%. En términos territoriales, la inversión se concentra en las principales regiones mineras del norte, especialmente Antofagasta, con US$40.209 millones. La cartera, por tanto, amplía paulatinamente su base mineral, pero sigue concentrada en cobre, grandes faenas existentes y regiones con capacidades mineras consolidadas.
-El precio del cobre ha alcanzado niveles históricos este año. ¿Qué factores explican este comportamiento y qué perspectivas observa COCHILCO para los próximos años?
Para 2026 elevamos la proyección del precio promedio del cobre a US$5,95 la libra y para 2027 la mantenemos en US$5,10. Estos niveles se explican por una demanda mundial sólida y una oferta minera restringida y volátil, afectada por menores leyes, interrupciones operacionales y retrasos en proyectos. Los mayores requerimientos de cobre provienen de las redes eléctricas, energías renovables, electromovilidad, centros de datos e inteligencia artificial. Para los próximos años prevemos precios altos, aunque sujetos a volatilidad por la evolución de la economía mundial, las tensiones geopolíticas y la respuesta de la oferta.
-¿Cómo se proyecta el balance entre oferta y demanda de metal rojo y qué espacio podría ocupar Chile frente a ese crecimiento?
El mercado se mantendrá ajustado. La demanda mundial alcanzaría 27,8 millones de toneladas en 2026 y 28,4 millones en 2027, impulsada por la electrificación, las energías renovables, la electromovilidad y la infraestructura digital. En contraste, la producción minera crecería solo un 0,2% en 2026, hasta 23,5 millones de toneladas, debido a menores leyes, mantenciones, restricciones operacionales y retrasos; en 2027 aumentaría un 3,8%, hasta 24,5 millones, por la recuperación de operaciones y la maduración de proyectos. Este escenario abre una oportunidad para Chile: acelerar inversiones, elevar la productividad y asegurar infraestructura, certeza regulatoria y continuidad operacional para ampliar su oferta y sostener su liderazgo mundial.
-¿Cómo podría evolucionar la producción chilena de cobre durante la próxima década y qué factores serán determinantes para alcanzar esos niveles?
La producción chilena podría aumentar desde cerca de 5,4 millones de toneladas de cobre fino en 2025 hasta un máximo próximo a 5,97 millones en 2027, favorecida por la entrada en régimen de proyectos recientes. Luego disminuiría por el envejecimiento de los yacimientos y la caída de las leyes, hasta alrededor de 5,43 millones de toneladas en 2030, para recuperarse gradualmente y alcanzar cerca de 5,86 millones de toneladas en 2034.
Lograr esta trayectoria dependerá de materializar oportunamente la cartera de inversiones, agilizar la tramitación sin reducir estándares, fortalecer la certeza regulatoria y disponer de infraestructura habilitante, especialmente agua de mar y energía. También serán clave el control de costos, la incorporación de tecnología y el desarrollo de nuevos proyectos.




