
Panorama de la minería en cifras: Minería mantiene fortaleza en un mercado global aún volátil
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junio 1, 2026Proyectos como Minera Valle Central y Planta Magnetita de CMP llevan años demostrando el potencial del retratamiento de relaves en Chile. En medio de mayores exigencias ambientales, restricciones hídricas y presión por mejorar la eficiencia, antiguos pasivos mineros vuelven a instalarse en la conversación sobre el futuro de la industria.
Durante décadas, los relaves fueron vistos simplemente como el residuo final de la minería, grandes depósitos acumulados tras años de procesamiento y sin mayor posibilidad de reaprovechamiento económico. Hoy, Chile aparece como uno de los principales escenarios para esta discusión. Según la Agenda de Relaves 2025-2026 del Ministerio de Minería, el país cuenta con 795 depósitos de relaves, concentrados principalmente en las regiones de Coquimbo, Atacama y Antofagasta. De ellos, 128 se encuentran activos, mientras otros permanecen inactivos, abandonados o en construcción.
Muchos de esos depósitos contienen minerales que décadas atrás no podían recuperarse de manera rentable. Sin embargo, nuevas tecnologías de procesamiento y recuperación metalúrgica están cambiando esa ecuación.
Uno de los casos más emblemáticos es Minera Valle Central, en la Región de O’Higgins. La compañía procesa relaves frescos e históricos provenientes de la División El Teniente de Codelco, recuperando cobre y molibdeno. Para Christian Cáceres, gerente general de Minera Valle Central, la permanencia del modelo responde principalmente a la integración operacional con la faena y a su capacidad de adaptación tecnológica. “Después de 33 años de operación, la viabilidad de nuestro modelo se explica por una combinación de factores. El primero es la integración con la minería primaria”, afirma, destacando la cercanía física entre las plantas y los relaves provenientes del yacimiento estatal como una de las principales ventajas competitivas de la operación.
El ejecutivo agrega como segundo factor la innovación tecnológica y la adaptación sostenida, donde precisa que el reprocesamiento de relaves exige una capacidad de adaptación mucho mayor que la minería convencional debido a la variabilidad del material y sus menores leyes minerales. “Hemos desarrollado un sistema de flotación flexible que permite ajustar en tiempo real los parámetros metalúrgicos según las características del relave que recibimos, con control de procesos y automatización”, indica.
La operación también ha debido adaptarse a escenarios complejos para mantener su continuidad. Cáceres considera que el retratamiento de relaves tiene potencial para expandirse en Chile, aunque advierte que cada faena debe evaluarse en particular. “Chile tiene una oportunidad enorme, porque concentra cientos de depósitos de relaves, muchos inactivos o abandonados, que pueden transformarse en recursos valiosos. Sin embargo, hay que entender que cada operación es diferente y debe ser evaluada en su mérito”, sostiene.
A juicio del profesional de Minera Valle Central, uno de los principales desafíos sigue siendo regulatorio. “Actualmente no existe una ley exclusiva para el tratamiento de descartes mineros. Una Ley de Minería Secundaria daría certeza jurídica, atraería inversión y permitiría acelerar el aprovechamiento de miles de millones de toneladas de material que hoy están inactivos”, plantea.
Más allá del cobre
En Atacama, Planta Magnetita de CMP se ha transformado en otro caso relevante. Su operación reprocesa relaves provenientes de Minera Candelaria para recuperar hierro magnético y producir concentrado de pellet feed destinado a exportación, bajo un modelo asociado a economía circular y reutilización hídrica.
Ubicada en Tierra Amarilla, la planta es considerada uno de los mayores proyectos de reciclaje minero del país y uno de los más importantes a nivel mundial en recuperación de hierro desde depósitos de estériles. Parte importante del interés que genera este caso es que amplía la lógica tradicional asociada al cobre, demostrando que distintos relaves pueden contener minerales económicamente recuperables dependiendo de su composición geológica y de las tecnologías disponibles.
Planta Magnetita opera utilizando principalmente agua recuperada desde los propios relaves de la faena de Lundin Mining y agua desalinizada, evitando extraer recursos desde la cuenca de Copiapó. En su último reporte de Sostenibilidad, el gerente general de CMP, Francisco Carvajal, señaló que la estrategia de la compañía apunta a “hacer una minería diferente, más sostenible y con visión de futuro”, valorando además que sus productos permitan avanzar hacia procesos industriales con menores emisiones.
Pese al creciente interés que despiertan este tipo de iniciativas, especialistas advierten que no todos los depósitos son económicamente viables. Factores como leyes minerales, cercanía a infraestructura, costos energéticos, estabilidad física de los relaves y disponibilidad tecnológica siguen siendo determinantes para el desarrollo de nuevos proyectos. A ello se suman desafíos regulatorios y ambientales, especialmente en aquellos históricos o abandonados, donde aspectos como permisos, propiedad y relación con comunidades pueden transformarse en barreras relevantes. En ese escenario, Chile aparece nuevamente en una posición estratégica, tanto por la magnitud de sus depósitos como por la experiencia acumulada en procesamiento mineral.




